Home > Historia > Las prórrogas más épicas de los mundiales

Las prórrogas más épicas de los mundiales

Hoy se cumplen cuatro décadas de la batalla del Pizjuán, la semifinal de España ’82 que enfrentó a las selecciones de Francia y Alemania Federal en uno de los duelos más épicos y locos que se recuerdan. No sólo por la brutal entrada de Schumacher, el portero germano, a Battiston, que acabó con el francés hospitalizado, sino, sobre todo, por una prórroga con cuatro goles que acabaría dirimiéndose en la tanda de penaltis, la primera en la historia de los mundiales. Serían los teutones los que pasasen a una final que perderían tres días después frente a Italia.

La efeméride invita a recordar esa y otras prórrogas históricas en las que sus contendientes no dejaron de buscar -y encontrar- la meta contraria. Y ya que hemos mencionado a los azzurri, empezaremos el recorrido por un partido mítico del que fueron protagonistas.

ITALIA 4 ALEMANIA FEDERAL 3 (semifinales de México ’70)

En El Revulsivo ya rendimos homenaje al Partido del Siglo cuando se cumplió su cincuentenario, pero nunca está de más recordar aquella semifinal de México ’70. Tras forzar la prórroga el alemán Schnellinger empatando en el 90′ el gol con el que Boninsegna había adelantado a los italianos en el 8′, la locura no tardaría en desatarse.

A los cuatro minutos de tiempo extra, un cabezazo aparentemente inocente de Seeler bota cerca del área chica. Poletti, que acababa de ingresar en el terreno de juego, no puede estrenarse con peor fortuna y ve cómo Müller se le adelanta mientras intentaba ceder la pelota al portero Albertosi. Aunque Torpedo toca la pelota en semifallo, es suficiente para que sobrepase la línea de meta rival.

Otros cuatro minutos después, es el desorden defensivo alemán lo que facilita las cosas a la Nazionale. Rivera saca una falta que Held rechaza sin la menor contundencia, y la pelota cae mansa a los pies de Tarcisio Burgnich, que fusila a Maier.

En un contragolpe, Riva se zafará de Schnellinger y con la zurda ajustará al palo contrario un bello disparo que devolverá la delantera a los suyos antes de la pausa. Ya en el segundo tiempo de la prórroga, Müller volverá a ser fundamental para los alemanes, y otra vez en el área pequeña, donde cabeceará a la red otro balón que recibió también de cabeza de un compañero. Pero poco le durará el alivio a la Mannschaft, pues la Azzurra sacará de centro y, tras varios toques entre los italianos sin que ningún germano pudiera arrebatarles el esférico, Rivera hará en el 111′ el 4-3 definitivo al rematar raso con la diestra un pase de Boninsegna. Nueve minutos después, terminaba la semifinal y nacía para ser eterno el Partido del Siglo.

ALEMANIA FEDERAL 3 FRANCIA 3 (semifinales de España ’82)

Los 90 minutos de aquella semifinal de España ’82 tuvieron como hechos reseñables, aparte de la ya aludida agresión de Schumacher a Battiston -el árbitro ni siquiera pitó falta y, por lo tanto, el portero no fue amonestado-, el gol con el que Littbarski adelantó a Alemania en la primera parte, que fue contestado de penalti por Platini también en el primer tiempo.

Ya en la prórroga, Tresor empalma dentro del área una falta botada desde la derecha por Giresse. Libre de marca, pero qué golazo. Corría el minuto 92. Mientras, Rummenigge, que no ha salido de inicio porque está ligeramente tocado, calienta en la banda y sustituirá a Briegel para que los alemanes intenten la remontada.

Sin embargo, las cosas se les complicarán más cuando en el 98′ Giresse marca el tercero de un certero disparo desde la frontal tras recibir un pase de Six por la izquierda. La pelota golpea el palo derecho de Schumacher antes de entrar. Un minuto después, Fischer marcará de cabeza, pero no servirá para que Alemania acorte distancias, porque está en fuera de juego. Todo esto ha pasado en nueve minutos de prórroga.

En el 102′, Stilieke se arroja con éxito a por un balón al que parecía que Bossis llegaría antes. Rummenigge lo recoge y abre a la izquierda hacia Littbarski, que se la devuelve y este la cede a Stilieke. El madridista ve cómo Littbarski ha avanzado hasta el pico del área y se la pasa para que centre a media altura y Rummenigge, en una plancha que bien puede llamarse escorzo, remata con el pie derecho antes de que pueda impedirlo el guardameta Ettori. El delantero mete de nuevo a los germanos en el partido cuando apenas quedan dos minutos y medio para concluir la primera parte del tiempo extra. Y Breitner mete el miedo en el cuerpo a Francia con un tiro cruzado desde la derecha antes de que los equipos cambien de campo.

En la pausa, los contendientes se hidratan para soportar el calor de la noche sevillana. Cuando retornan a la acción, Rummenigge está muy activo. Con celeridad acude a sacar desde la esquina derecha y lo hace en corto para un compañero que se la devuelve. Intentará entonces centrar, pero Platini lo rechaza y el balón le cae a Giresse. Sin embargo, Rummenigge, dispuesto a ejercer de revulsivo, se lo roba con ayuda de Kaltz y abre para Bernd Forster, que mira a la banda izquierda y se la pasa a Littbarski. Su centro encuentra la cabeza de Hrubesch, que no remata, sino que la centra para que Fischer marque de espectacular chilena al borde del área chica. 3-3 y aún quedan doce minutos de prórroga.

El partido ya es psicológicamente de Alemania, que busca con más empeño desnivelar la balanza. Pero todo seguirá igual y, por primera vez, una eliminatoria de Mundial se resolverá a los penaltis.

Giresse abre la tanda engañando a Schumacher. Kaltz hace lo propio con Ettori. Amorós, el más joven de los presentes, vuelve a adelantar a Francia. El veterano Breitner iguala. El melenudo Rocheteau pone el 3-2. Y su compañero Ettori detendrá un inocente tiro de Stilieke. Las cámaras muestran cómo Littbarski consuela a su compañero, pero pronto brincará de alegría al ver cómo Schumacher para el suyo a Six. Littbarski tiene la ocasión de igualar y no la desaprovecha. Platini marca y obliga a Rummenigge a imitarlo. Lo hace hasta por el mismo palo. Hay que continuar la tanda. Pero Bossis falla ante Schumacher y Hrubesch, con su acierto, lleva a los germanos a la final.

BÉLGICA 4 URSS 3 (octavos de final de México ’86)

Este choque estuvo protagonizado por el duelo de porteros Pfaff-Dasáyev. Ambos tuvieron unas cuantas intervenciones meritorias que impidieron un marcador más elevado. Con 2-2 (Belanov por el lado soviético y Scifo y Ceulemans por el belga) se llega a los 90 minutos.

Las ocasiones se irán sucediendo en ambas áreas durante la primera parte del tiempo extra, y será Demol quien deshará la igualada con un cabezazo a pase impecable de Gerets cuando faltan tres minutos para la pausa.

Y ya en el minuto 110, Clijsters cabeceará hacia arriba una pelota dentro del área soviética y su compañero Claesen esperará a que baje casi a ras de suelo para conectar una volea que sorprende a Dasáyev. Sólo un minuto después, Belanov acortará distancias con el tercero de su cuenta particular, un penalti que Pfaff llegó a tocar. El ucraniano, por cierto, ganará ese año el Balón de Oro, un galardón que entonces sólo se concedía a futbolistas europeos, lo que explica que no se lo llevase Maradona. Aún quedaban minutos para intentar forzar los penaltis, pero el marcador ya no se movería más y, en honor a la verdad, los belgas disfrutaron de más ocasiones para sentenciar el choque.


ALEMANIA 0 ITALIA 2 (semifinales de Alemania 2006)

Iaquinta entra por Camoranesi nada más comenzar la prórroga. El delantero se une en el ataque a Totti y a Gilardino, que sustituyó a un cuarto de hora del final a Toni. El tiempo reglamentario ha concluido sin goles, y los italianos empiezan a sacar todo su arsenal ofensivo.

No ha transcurrido ni un minuto del tiempo extra y Gilardino se escapa de Metzelder para entrar en el área por la derecha, cerca de la línea de fondo. Al borde del área pequeña, recorta con la diestra a Ballack y chuta con la izquierda. Lehmann, ya batido, ve con alivio cómo el palo lo salva a él y a su equipo.

Escasos minutos después, a la salida de un córner, Zambrotta dispara y hace temblar el larguero. Italia se enfrenta a la anfitriona, pero parece que es quien juega en casa.

El seleccionador italiano, Marcello Lippi, hace entrar a Del Piero, otro delantero, antes de la pausa. Ya en la reanudación, un tiro de Podolski obliga a Buffon a lucirse. Será la mejor oportunidad de los locales frente a un rival que es su bestia negra. Ni esa noche en Dortmund ni en ninguno de sus cuatro enfrentamientos anteriores en los mundiales ha podido ganarles.

Alemania lo intenta, es la selección organizadora y debe dar buena imagen, pero llega sin peligro al área de Buffon. Mientras, Angela Merkel y Romano Prodi, respectivos jefes de Gobierno de Alemania e Italia, contemplan el espectáculo desde el palco.

Lehmann desvía a córner un disparo de Pirlo. Lo botará Del Piero y ahí empezará todo. Pirlo recibe y cuatro alemanes se van a por él, pero se olvidan de Grosso, solo en la derecha del área. Con la zurda, el defensa la cuela en el palo opuesto. Es el minuto 118 y todo está perdido para Alemania.

Odonkor lo intenta a la desesperada con una internada por la derecha, aunque no hay forma. Sus compañeros seguirán la jugada, pero Cannavaro se anticipará para empezar un nuevo contragolpe. Gilardino recibe, entra en el área y cede a Del Piero que la pica magistralmente sobre Lehmann. Corre el 120′ y los alemanes, abatidos, ya no sacarán de centro. El seleccionador teutón, Klinsmann, consuela a los suyos ante un enésimo tropiezo ante los italianos. Los de Lippi han sido más valientes: no querían llegar a los penaltis y lo consiguieron.

1 Response

  1. Pingback : España en el Mundial 82: fracaso, no vergüenza – EL REVULSIVO

Deja un comentario