Home > Opinión > Aplazar el Mundial a 2023, alternativa a Qatar 2022

Aplazar el Mundial a 2023, alternativa a Qatar 2022

El Mundial de fútbol de Qatar 2022 suma a diario razones para que jamás llegue a disputarse. El escándalo de su concesión mediante amaños fue sólo la punta del iceberg. Después llegó la construcción precipitada de estadios para un país sin tradición -ni infraestructura- futbolística. ¿El resultado? Según una investigación publicada a comienzos de 2021 por The Guardian, 6.500 trabajadores inmigrantes muertos en las obras. Las condiciones laborales de semiesclavitud -quizá habría que omitir el prefijo- de esos trabajadores no preocupan en absoluto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que encima tuvo la desvergüenza de afirmar al respecto que esas obras les daban “dignidad y orgullo”.

Las tórridas temperaturas que golpean a este minúsculo país del Golfo Pérsico -van a meter con calzador a 32 selecciones en un territorio del tamaño de Murcia– obligan encima a que el Mundial se juegue en noviembre y diciembre. Ello causa un notable perjuicio a las competiciones de clubes de Europa y América, que deberán interrumpirse mientras dure el campeonato mundialista.

Y ahora, vamos para bingo. La prensa internacional ha difundido esta semana una advertencia de Nasser Al Khater, portavoz de Qatar 2022, a quienes luzcan banderas LGTBI durante el Mundial. Algunos medios han publicado incluso que ese acto podría castigarse con entre siete y once años de cárcel. Por si fuera poco, un medio británico ha informado de que el sexo fuera del matrimonio también estará penado con hasta siete años de prisión. ¿Habrá policía religiosa en cada habitación de hotel para evitar fornicaciones fuera de la ley?

Nada hace confiar en que Qatar 2022 no vaya a jugarse, pues a la FIFA todo le es indiferente menos el dinero. Pero la esperanza es lo último que se pierde, y en esta página va a quedar una propuesta para que el fútbol tenga una alternativa a este Mundial de la vergüenza.

En la pasada Eurocopa 2020 -celebrada en 2021 a causa de la pandemia-, once países ejercieron de sede y sus efectos fueron más que positivos, con una correcta organización conjunta y, sobre todo, buen fútbol. ¿Por qué no repetir esa experiencia en el Mundial 2022? Sólo en Europa ya hay un montón de estadios con capacidad suficiente para alojar el torneo. Obviamente, sería necesario aplazarlo a 2023 y, por supuesto, en las fechas del verano del hemisferio norte. Esta sugerencia implicaría tener que esperar solamente medio año más de lo que debemos aguardar ahora. Y un Mundial del que no haya que avergonzarse bien merece esa espera.

Deja un comentario