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El silencio después de Tamudo

En un lapso de segundos, el F.C. Barcelona perdió el liderato en la penúltima jornada de liga

Minuto 44 con 25 segundos. Penúltima jornada de liga de la temporada 2006/2007. Recibe el balón Rufete, que se encuentra escorado a la derecha en tres cuartos de campo barcelonista. El extremo realiza un control académico con la pierna derecha y baja el balón al piso orientándolo hacia su izquierda. Con un sutil toque se la devuelve a la diestra y arranca con un quiebro imposible para Oleguer. El alicantino conduce el balón con el exterior de su bota derecha y con tres toques rompe a su marca para con la zurda filtrar un pase en diagonal al corazón del área blaugrana. Un hábil Raúl Tamudo marca perfectamente los tiempos y se cuela entre los centrales culés. Carles Puyol y Liliam Thuram no consiguen descifrar el movimiento del ariete de Santa Coloma de Gramanet y tan solo pueden ser espectadores de lujo de lo que está a punto de suceder.

En el otro extremo de la balanza, Víctor Valdés no es capaz de leer la jugada con la clarividencia necesaria y se queda a media salida, prácticamente sin más opciones que las de tapar todo el hueco posible. El nueve ‘perico’ solo necesita un toque para batir al portero culé con un disparo raso cruzado al palo largo y para más inri, entre las piernas del propio Valdés.

Instantánea del momento. Foto: El Periódico.

Tamudo hizo su trabajo y, de paso, también un poco de historia al superar a Rafael Marañón como el máximo anotador blanquiazul en Primera División. El tanto número ciento doce del delantero supuso el fin de una concatenación de resultados que había comenzado medio minuto antes en Zaragoza.

En La Romareda, el Real Madrid perdía por dos goles a uno frente al Real Zaragoza por lo que el F.C. Barcelona era líder de la Liga Española con 75 puntos, tres más que los blancos. Un balón filtrado al área, un pase atrás de Robinho, un disparo de Higuaín y un mal despeje de César propiciaron el momento, porque el lugar siempre lo puso Van Nistelrooy, para que Ruud cazase dentro del área maña un balón que certificaba el empate a dos en el marcador. Un tanto a priori insuficiente, ya que la ventaja se reducía en dos puntos a falta de una jornada para el final del torneo doméstico. Aún con la euforia comedida por el gol blanco, el Real Madrid recibió el regalo que tanto había esperado. Raúl Tamudo les entregó en bandeja de plata la “liga de las remontadas”.

Una cadena de resultados que volteó la competición de manera frenética. Un giro de 180º que situó al Real Madrid de Fabio Capello líder con73 puntos, los mismos que los culés, pero con mejor diferencia de goles.

El summum de una liga que el F.C. Barcelona dejó escapar en las últimas fechas en favor de un Real Madrid acostumbrado a la épica de los últimos minutos. Raúl Tamudo fue la gota que colmó el vaso de la decadencia blaugrana en los últimos meses de competición. El vecino pequeño de la Ciudad Condal se dio una alegría a costa de la desidia de su rival.

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