Home > El once de... > El once de… ‘oldies’ en la élite

El once de… ‘oldies’ en la élite

Los elegidos para esta alineación estaban hechos unos chavales cuando se retiraron. Todos colgaron las botas rebasados los cuarenta tacos, y alguno incluso con cincuenta. Unos ejemplos de eterna juventud que permanecieron en la élite cuando la mayoría de los del gremio no sólo están para el arrastre, sino que ya son exfutbolistas. A continuación, un equipo con carburante súper, con permiso de la Cumbre del Clima.  

Zoff. Quienes tienen una edad recuerdan de la final de España ’82 al entonces presidente de Italia, Sandro Pertini, con sus 86 años levantándose como un tifoso más a celebrar los goles de la Azzurra. También se acordarán de que el portero y capitán de los transalpinos alzó la copa de campeones del Mundo ya como cuarentón, pues Dino había entrado en esa década unos meses atrás, y se retiró en la Juventus un año más tarde, con 41.

Zanetti. Este argentino con raíces italianas militó prácticamente toda su trayectoria profesional en el Inter, permaneciendo casi dos décadas como neroazzurro. Para ser capaz de algo así hay que posponer bastante la edad de la jubilación, que en el caso del Pupi le llegó a punto de cumplir los 41. Ahora es vicepresidente del club lombardo, que le firmó un contrato de por vida, para que siga batiendo récords de permanencia.

Costacurta. Se llama Alessandro, pero lo llamaban Billy. A buen seguro que no sería por Billy el Niño, porque el pistolero norteamericano la palmó siendo veinteañero, mientras que el defensa milanista se mantuvo en forma hasta los 41 años, cuando dijo que ya había hecho más que suficiente. Al igual que el que viene después, fue entrenado por Sacchi, Capello y Ancelotti, y puede presumir en su currículum de cinco Ligas de Campeones.

Maldini. El Milan ha tenido unos cuantos futbolistas muy longevos, pero si uno merece el calificativo de eterno capitano, ése es el gran Paolo. Otro que no se jubiló hasta los 41, tras haber vestido toda su vida, en más de 900 partidos, la camiseta rossonera. «Clonad a Maldini», decía una pancarta desplegada por los tifosi en San Siro el día del último encuentro que esta leyenda del fútbol disputó en la que siempre será su casa.

Carboni. Con Amedeo completamos el cupo de italianos de este once. Un todoterreno que con treinta y tantos fue bicampeón de Liga y bi-subcampeón de Europa con el Valencia, y se retiró en el club che a los 41. Una larga carrera, para alegría de su afición… y desgracia de los jugadores rivales, que se llevaron patadas a tutiplén de este lateral zurdo natural de Arezzo, donde se rodó la parte inicial de La vida es bella.

Donato. Es posible que algunos hinchas deportivistas pensaran que, con 30 años, este hispano-brasileño llegaba a Riazor con vistas al retiro. Así lo hizo, cierto, pero una década después. Otro cuarentón que tuvo cuerda para rato en un club puntero, porque aquel Dépor de los 90 y principios de este siglo lo era. Y ahí estuvo Donato, con su fuerza para vivir, rindiendo como un mozo hasta que dejó de vestirse de corto.

Valerón. El mago de Arguineguín fichó por el Deportivo justo después de que este conjunto ganara su única Liga. Entonces, el canario tenía 25 años, y probablemente no imaginara que se quedaría en tierras coruñesas hasta los 38. Luego volvió a sus orígenes, a la UD Las Palmas, que estaba en Segunda, y aportó su granito de arena al retorno de los grancanarios a la máxima categoría, en la que se retiró con 41 abriles.

Giggs. Un ejemplo muy parecido al de Maldini, pero en la Premier League. El galés fue uno de los grandes futbolistas europeos de finales del siglo pasado y comienzos del presente pero, inexplicablemente, nunca recibió el Balón de Oro, mismo agravio sufrido por el italiano. Giggsy también fue un one club man, en su caso en el Manchester United, donde se retiró cuando se aproximaba a los 41, como Paolo y tantos en este once.

Stanley Matthews. Este gentleman británico nació en 1915 y pasó a mejor vida en 2000. Hasta ahí, todo normal. Lo no tan común es que fue el primer galardonado con el Balón de Oro… en 1956, con 41 años. Y que se retiró en el Stoke City, de la primera división inglesa… en 1965, con 50. Brazalete de capitán para él. Por cierto, jugó con Inglaterra el Mundial 1950, es decir, le tocó sufrir la Furia española y el gol del mítico Telmo Zarra.

Romario. Este mago bajito era un genio desde chaval, pero cuando todos nos fijamos en él fue en su año en el Barça de Cruyff, coronado con los goles que le dieron a Brasil el Mundial de EEUU ’94. Entonces tenía 28 años y decidió que le molaba demasiado la fiesta, pero que quería seguir jugando. Su país era, pues, el lugar ideal para tal combinación. Con 40 aún jugaba en el Vasco da Gama, y lo dejó con 43 en el América.    

Roger Milla. Vamos a hacer una excepción en eso de la élite, porque acabó jugando con 44 años en la liga indonesia, a la que le quedaría grande un Segunda B español. Pero nuestro héroe se hizo eterno en Italia ’90, con 38 palos, siendo el revulsivo del brillante Camerún al firmar cuatro tantos –inolvidables sus bailoteos celebrándolos– siempre saliendo del banquillo. Y, ojo, que también llegó al siguiente Mundial, con 42 primaveras.

Entrenador: Luis Aragonés. A un mes de soplar 70 velas ganó la Eurocopa 2008 con España. A ver quién puede fardar de un título de esa categoría a esa edad. Buscad, buscad, pero no le restéis mérito a Zapatones. Lograr casi setentón tu victoria más importante, y la que la afición de la Selección llevaba 44 años ansiando, es un motivo contundente para que nadie dude que Luis será siempre el Sabio de Hortaleza.

4 Responses

  1. Pingback : El once de… los hijos – EL REVULSIVO

  2. Pingback : El once de… los hijos – Update México

  3. Pingback : El once de… futbolistas de un solo club – EL REVULSIVO

Deja un comentario