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Un Mundial de fútbol en un país de 11.000 kilómetros cuadrados

Uruguay, Italia, Francia, Brasil, Suiza, Suecia, Chile, Inglaterra, México, Alemania y Argentina. España, México de nuevo, Italia otra vez y Estados Unidos. Francia en segunda instancia, Japón y Corea del Sur, Alemania nuevamente, Sudáfrica, Brasil otra vez anfitrión, Rusia… y Qatar. Hasta el primer punto de este párrafo, los países que fueron sede del Mundial de fútbol cuando competían 16 selecciones. La siguiente frase reúne a los organizadores que acogieron a 24 equipos participantes (en las ediciones de 1982, 1986, 1990 y 1994). Y la última enumeración de estados corresponde a las ediciones del fútbol más globalizado, con 32 combinados nacionales en juego.

Imaginen que la Región de Murcia solicita organizar un campeonato del mundo de fútbol con 32 selecciones. Con sedes en Murcia, Cartagena, Lorca, Cieza, Yecla y donde puedan dentro de sus 11.314 kilómetros cuadrados. Recordemos que toda España tiene más de medio millón de kilómetros cuadrados y que en el Mundial 82 acogió a 24 equipos. Y recordemos también que el organizador designado del Mundial 2022 tiene sólo 296 kilómetros cuadrados más que Murcia.

Elegir a Qatar para alojar un Mundial de fútbol es el mayor disparate en la historia de este deporte. O en la historia de la FIFA, responsable de tan irresponsable elección. No sólo por el tamaño minúsculo del país, sino también por el clima de calor extremo que se vive en el Golfo Pérsico, lo que ha obligado a la extravagancia de jugar el campeonato en noviembre y diciembre en lugar de los habituales junio y julio. El cambio forzado de fechas causa otro daño colateral de gran repercusión, pues obliga a interrumpir las competiciones futbolísticas de Europa y América mientras dure el Mundial. En resumidas cuentas: Qatar 2022 es el colmo de los despropósitos.

El pasado junio, el expresidente de la UEFA Michel Platini, fue detenido e interrogado por su presunta corrupción en la elección del emirato del Golfo como sede mundialista. Fue liberado a las pocas horas, pero su arresto pasajero invita a echar un vistazo a los reportajes que La Sexta emitió sobre el Qatargate.

Hay que considerar que aún faltan tres años para la cita mundialista y que la FIFA puede y debe rectificar su nefasta elección y buscar una sede alternativa para el Mundial 2022. Aunque no hay precedentes de que la Federación Internacional de Fútbol lo haya hecho -para el Mundial de 1986 se había designado a Colombia, pero fue el gobierno de este país el que finalmente renunció a organizarlo, de ahí que lo que pasara a la historia fuera México 86-, la concesión a Qatar apesta a amaño, una situación denunciable que se añade al dislate de meter con calzador a 32 selecciones de fútbol en un país de 11.610 kilómetros cuadrados.

Como posdata, una sugerencia para la FIFA si quiere impulsar el deporte rey en los países árabes. El único de ellos que actualmente está en condiciones de organizar un Mundial es Marruecos. Por superficie y estabilidad política.

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