HASTÍO

17Mar10
Clarinex For Sale Coumadin Generic Buy Prozac Online Elimite Without Prescription Aldactone No Prescription Inderal For Sale Nizoral Generic Buy Elavil Online Ultram Without Prescription Nexium No Prescription

Una terrible sensación de hastío me invade cada año en estas fechas. Las mismas en las que el Madrid lleva más de un lustro perdiendo sus octavos de final. Porque eso, y sólo eso, es lo que hace: perder. No humillarse. No flagelarse. No envanecerse estúpidamente antes de doblar la rodilla de forma inmisericorde o agachar la cabeza ante el peso de una prepotencia inexistente. No. Simplemente, pierde. Porque esa es el alma que habita en cualquier juego: la posibilidad de vencer o caer.

Ahora bien, cabe preguntarse por qué la sensación es justo esa, la de humillarse, flagelarse, envanecerse o bajar brazos y cabeza tras haber resultado prepotentes. ¿Quiénes? ¿La plantilla o la prensa de Madrid? Yo diría que la prensa, incapaz de asumir que esto es un juego, once contra once en noventa minutos de liturgia donde nada tienen que ver los fastos veraniegos de desmelenadas presentaciones orilladas de esperanza. 

Tampoco influye la inversión. O sí. Hoy, 250 millones de euros después, nadie debería dudar de que el Madrid es infinitamente más equipo que hace un año. Y, sin embargo, ha vuelto a caer en los octavos. Convendría aquí apuntar que Calderón invirtió durante su mandato más de 300 millones de euros para confeccionar una plantilla que se humilló en el Camp Nou, incapaz de pasar el medio campo, y fue humillada en el Bernabeu cuando quiso exponer lo que no había: fútbol. O que el Barcelona de Laporta de este año ha dilapidado más de ciento veinte millones de euros en fichajes de dudoso rédito (Chigrinsky, Zlatan -¡50 milllones más Etoó!-, Keirrison y Enrique-).

Pero mucho más importante que el dinero es el tiempo, capaz de dar, como dijo Cervantes, muchas salidas a múltiples dificultades. El Barcelona de Cruyff, que hace veinte años inició una senda que hoy transita, holgadamente, Guardiola, estaba al borde del colapso dos años después de la llegada del holandés. Una Copa del Rey de última hora salvó al técnico y permitió al Barça gozar de su período más glorioso, tres Copas de Europa incluidas. El Milan de Sacchi cayó frente al Espanyol en Copa de la UEFA antes de asombrar al mundo con un pressing inigualable en los tres cuartos y una perfecta línea defensiva gobernada con maestría por Baressi. El Manchester de Fergurson tardó siete años en alcanzar su primer título. Si a alguien le preguntasen por una escuadra capaz de definir el fútbol moderno en las últimas décadas, la respuesta se hallaría entre estas tres.

¿Qué debe hacer, pues, el Madrid? Darle tiempo a Pelegrini. Tal vez así algunos descubran que Victor Hugo tenía razón: “El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”.


No Responses to “HASTÍO”  

  1. No Comments

Leave a Reply