El fútbol, la fiesta de las gargantas ruidosas, se queda huérfana cuando los gladiadores de nuestro siglo no consiguen despedazar la red. Un 0 a 0 es ausencia de gol, esos gritos de júbilo que ahorran horas de psicólogo. El 0 a 0, símbolo de la modernidad y el progreso (aburrimiento de la vida), es la agonía de la liberación de las tensiones contenidas.

El 0 a 0, dos enormes caras de bobo, también puede ser un juego luchado y precioso aunque falte el gol, fiesta y música del fútbol. El auténtico hincha celebra las jugadas de museo, los regates de delfines, las galopadas de leopardo o los pases de cigüeña, aunque se vuelven humo humano si no engullen la red.

Humo blanco, símbolo de esperanza, que premia el esfuerzo y la perseverancia, porque tarde o temprano exaltará los ánimos del gol, creador de amistades y abrazos magnánimos entre desconocidos que, al caer la noche, recreando la jugada del gol en la mente, encuentran la timidez al darse cuenta de lo fácil que han expresado sus sentimientos más íntimos a seres a los que únicamente les une el amor a unos colores.


4 Responses to “Dos enormes caras de bobo”  

  1. 1 Ramon

    M’ha agradat aquesta metàfora, molt visual.

  2. 2 Jaume Arxer

    Gràcies Ramon. Bé, per ser sincers, està inspirada en una altra d’un escriptor de veritat (Eduardo Galeano, uruguayà) que diu algo així com que ” el 0 a 0 son dos enormes bostezos”. Encara més visual que la meva, i amb el doble sentit de l’aburriment… però vaja, era difícil igualar-lo.

  3. 3 Esquirola

    Em moro de ganes que arribi el partit del dimarts 29, estic segura que no hi haurà badalls. ni en metàfora ni sense. A reveure! ;)

  4. 4 Miquel

    Ets un “tombat”……..

    He tornat!!

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