Cuando fuimos los mejores
Hubo un tiempo en que fuimos los mejores. Ahora somos un puente mohíno y abandonado, que une el olvido de un pasado con las sombras de un futuro. Hubo un tiempo en que el mundo nos obedecía, sumiso, a nuestros designios. Ahora ese mundo venera otras leyes.
Hubo un tiempo en que éramos héroes de la alegría. Hubo un tiempo en que el balón jugaba con nosotros. Hubo un tiempo en que fuimos reyes del país de las maravillas. Hubo un tiempo, ya pasado, olvidado, perdido y hasta denostado en que fuimos los mejores.
El mundo nos amaba y nosotros nos dejábamos amar. Ahora, el mundo ha cambiado sus intereses. Nos gira la espalda, nos ignora y, con elegancia, sufrimos por ello. Este mundo camina irremediablemente sobre su propia trampa. Cansado de nuestro triunfo, la victoria de la hermosura, nos traicionó en manos del resultadismo más mediocre, del aburrimiento de los fotogramas a color, repetitivos de orden y mediocridad. O quizá es que pereció el talento con nosotros. O quizá no, pero este mundo no se ha empeñado en buscarlo cuidadosamente.
Hubo un tiempo en que fuimos los mejores. Y lo sabíamos. Y lo disfrutábamos generosamente. Hubo un tiempo en que sellamos nuestra supervivencia en los museos de nuestra hinchada para las generaciones venideras. Nos ganamos a pulso ser conocidos, estudiados y admirados hasta el Apocalipsis.
Hubo un tiempo en que los niños querían ser como nosotros. Hubo un tiempo en que las niñas soñaban con conquistarnos, pues nos veían como la belleza suprema. Y lo que hacíamos era patear el balón con dulzura. Ahora, sin embargo, vagabundeamos invisibles por las calles.
Hubo un tiempo en que jamás pensamos que viviríamos este aciago presente. Hubo un tiempo en que los fotogramas eran en blanco y negro, y nosotros inventábamos paraísos con naranjas, balones de estropajos o mikasas de triángulos negros más duros que una roca.
Hubo un tiempo que lo que hacíamos era jugar y no trabajar, como comentan impunemente ahora. Hubo un tiempo en que los micrófonos y las plumas sólo nos seguían en el campo. Y podíamos dormir en paz. Hubo un tiempo en que los porteros eran títeres que recibían palos por todos lados. No permitíamos que bostezaran un solo instante.
Quizá jamás movimos tanto dinero. Quizá jamás interesamos a tanto mundo y quizá jamás fuimos mecha de discusiones vanidosas entre tantas parejas como ahora. Pero os lo juro que hubo un tiempo en que los que jugábamos, sabíamos que era eso del fútbol.



Hola Jaume, ja veus que de tant en tant… vaig clicant, tant en el teu com el d’en XFaFa perquè tots 2 m’enriqueixen molt. Una vegada més… “visca el poder de les paraules!”.
Hauries d’enviar un link del teu blog a la web del Barça per veure si reaccionen aquests ganduls! jajajj amb aquest escrit tant literari potser se n’adonarien de que no estan a la altura…
Et desitjo Moltes Felicitats en el dia d’avui!!!
Esquirola, n’hi que ho diguis que de tant en tant vas clicant… si ets una lectora i impulsadora de comentaris nº1!!
Mira, m’alegra pensar que et sugereixi aquest escrit la crisis del Barça. En cap moment, reflexionava sobre el Barça mentre escrivia l’article. Més aviat, intentava donar unes pinzellades de la evolució que ha patit el món del fútbol al llarg de la seva història. Potser una empresa massa gran, però això m’ha sortit. Ara la que m’ha enriquit ets tu, amb el comentari, i hi he estat pensant una estoneta sobre això. Això serà la magia de la literatura, que un cop en mans del lector, l’escriptor es queda buit, nu, davant el que pugui sugerir el seu text.
Una abraçada!!
Hubo un tiempo en el que me gustaba el fútbol.
¿Y no albergas esperanzas de que te vuelva a gustar algún día, a pesar de todos los pesares?
Hubo un tiempo en que fuimos los mejores….
Sí, pasó, pero no se olvida…
Gracias Jaume, espero seguir mandandote alguna canción que te inspire para escribir.
Hombre, el priego y el inspirador de canciones por aquí… así es imposible olvidaros!!!
Ya sabes Javi, que eres un gran “muso” para mis textos, y para el jmpriego, cuando estábamos juntos quizá éramos los mejores…. pasó, pero es bello recordarlo.
Un abrazo maestros.
Pues mira, a mí me pasa igual, es mentira que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero en este, vuestro tema: el futbol sí, el tiempo pasado fue mejor, era para disfrutar, los padres con los niños , los amigos con sus amigos, pero, ahora, ahora todos sueñan utopías porque resulta que dándole al balón, si ganan, les pagan fortunas que la gente no puede ver en su vida, y no paran de soñar sueños que no son sueños sino casi casi envidias.
Bueno, creo que en el fondo alguna cosa buena sigue teniendo el futbol porque en mi familia prima por encima de……..muchas cosas!!!!!!!!!, digo yo que será porque aún tiene chispa, no?
Un abrazo