Presas sigue en el banquillo
Lo peor es la recuperación. Maldita, caprichosa y muy tozuda ella. No entiende de obligaciones ni de súplicas. Deja que el tiempo y la madre naturaleza arreglen las cosas. Y rebelde, a veces, se resiste y demora su regreso.
Sólo queda cuidar la lesión como si fuera nuestra amante. Masajes, caricias, frases bonitas -incluso cursis, si hace falta- promesas vanas, rememorar un pasado mejor, un diálogo tierno… cualquier remedio de la abuela o cualquier ingenio sirve para ganar la lucha y hacer que la maldita lesión se encandile de ti y ceda a tus súplicas.
La recuperación es un viaje largo, plúmbeo y doloroso. De la clínica a los entrenamientos solitarios. Luego, reincorporación al grupo, paso definitivo para ir de la grada al banquillo. Cuando todo parece encauzarse, sólo toca engañar el mister para que te deje jugar… y si eso ocurre, saltar al campo sin temores, sin miedos terroríficos a recaídas.
Así está nuestro querido Presas. Hace una semana que no hablo con él y desconozco los avances de su recuperación. Lo operaron y las curas fueron dolorosas y lentas. Pero parece que vuelve a coger la forma. Poco a poco, se reintegra a la vida y a las prisas, abandona su destierro forzado en el mundo monasterial donde el tiempo es relativo, una pieza más del puzzle del juego.
Presas ha vuelto a sus quehaceres profesionales. Lo comprobé ayer. Y vuelve con fuerza. Sin embargo, aún sigue en el banquillo. Y el equipo, aunque haga esfuerzos sobrehumanos, lo nota. El equipo se multiplica por quince, actúa, está con él, lo anima, es optimista… pero necesita de su talento para conseguir una mirada diferente y sagaz al mundo del fútbol y a la vida.
Su último artículo data del ya remoto 11 de abril. Demasiado tiempo para sus entusiastas lectores. Demasiado tiempo sin aprovechar su calidad en eso de entrelazar frases con un mensaje coherente y que, encima, quede bonito para que aquellos breves párrafos entren en el Olimpo del arte literario.
La paciencia de la afición estalla, y ya es hora, Javi, que saltes de nuevo a la cancha. Vuelve por la puerta de la gloria, vuelve con nuevos artículos que hagan las delicias de los tuyos, vuelve a hacernos feliz y sobre todo, vuelve y acompaña en el camino a tu querido colega, que ya está exhausto y sin recursos en su andar solitario por eso virajes de la escritura creativa futbolística.



Felicidades a “el Revulsivo” !!!!!!!!!
Jaume, como te prometí, mi primer comentario. Va para Javi, es solo una sugerencia para el favor que te pide jaume que escribas: ¿Qué te parece escribir sobre el “You will never walk alone” de Anfield? y la historia de los “reds”.
Me enriquezco leyendo vuestros artículos de vez en cuando.
No lo dejéis!!!!!!
Tejerito, tejerito… veo que no has tardado mucho en contestar!! muchas gracias!! y sigue proponiéndonos temas… sin miedo!!!
(Veo que esas fiestas que tanto nos gustan han sus frutos!!)
Un abrazo y cuídate
Me sorprende, y gusta todavía más, esa literatura deportiva que combina el estilo y calidad literaria de la poesia con el fútbol, sin que pierda ni una pizca de encanto.
El dia que montéis un periódico deportivo, seré el primero en suscribirme.
1saludo y felicidades a todo el equipo.
PD: Jaume comparto tu opinión sobre las recuperaciones, y agradezco que te solidarices con los lesionados!
Ignasi… querido Ignasi… antes de que te suscribas, sería preferible que hicieras una aportación de capital para poder emprender la aventura del periódico deportivo.. pero bueno, esto lo hablaremos en agosto, cuando vuelvas de tus viajes americanos.
Ya sabes que me gusta estar al lado de los lesionados, sé que es duro…
Gracias, primito, por dejarte caer por aquí… espero que sigas leyendo y disfrutando pero sobre todo, dejando tus comentarios tan acertados (Creo que eres el primer crítico de la historia de España que acuña la expresión “literatura deportiva que combina el estilo y la calidad literaria de la poesía con el fútbol, sin que pierda una pizca de encanto”.