Era el fútbol
Sueños de tasca, no hace mucho, al amparo de un buen vino de la casa. De esos que batallan cada sorbo y se agarran al esófago arañándolo. Discusiones de fútbol. De buen fútbol; del de entonces. Viejos ya difuntos recitando de memoria alineaciones. Cinco delanteros… a pesar de Franco y del franquismo; de la guerra, la República y sus muertos. De sus vivos. Un espectáculo. Una escena de otra época. Un teatro derruido por el miedo. Por ese miedo que amordaza, que silencia, que acongoja. Que dibuja el fútbol en pizarras blancas sobre un fondo negro, muy oscuro.
Mienten los que hablan de la liga de las estrellas, de la mejor liga del mundo, de la liga del Barça y del Madrid, del Sevilla y del Valencia, del Atlético. Eternas promesas de buen fútbol que sucumben al poder de los esquemas. En las gradas se entremezclan el bostezo y el vacío. Diminutas butacas al viento, solitarias, abandonadas por el hincha que hace poco aún creía en los milagros.
La magia ha muerto y el juego se alimenta del error. Es culpa de todos y de nadie, que no quieren comprender que el problema reside en la esencia. No hablen de deporte. Hablen de empresas y negocios; de sociedades anónimas y de futuribles cotizaciones en bolsa; de derechos de televisión; de los euros del tributo de la champions; de las primas y los sueldos. Entonces, sólo entonces, comprenderán los 9 goles de la última jornada. Difícil para algunos. Fácil para otros que hemos crecido soñando con sueños por soñar; con goles que se enredan con zamarras; con ídolos cercanos, de la casa. Era el fútbol.



“Era el futbol” bonito título para la realidad futbolística de este país. Ese primer verbo del título está muy conseguido, “era”, ya no “es” fútbol; es un puro mercado en el que prima más el dinero que se gana por la publicidad de los jugadores de su vestimenta, de sus fiestas, en definitiva de sus vidas privadas, que del espectáculo, que del fútbol en sí mismo, Hay si Santiago Bernabeu y tantos otros como él levantaran cabeza¡¡¡¡¡¡
Dejarían a más de uno sin ella. En fin
Era futbol y volverá a ser fútbol cuando desaparezcan del panorama ciertas figuras.
Un cordial saludo del forofo.
¡Cuánta razón!
Paradojas de la vida: jamás habíamos podido ver tanto fútbol en la tele, a todas horas…y jamás había sido un deporte tan aburrido, soso, resultadista….
Qué hacer, querido amigo: ¿pensar en un fútbol mejor que nunca llega o resignarnos esuchando las gestas de antaño o poniendo el vídeo una y otra vez, para ver aquellas cintas de VHS con imágenes en blanco y negro?
Cada vez, tal como vamos, quedarán menos FOROFOS…
Un abrazo y a seguir contando la verdad sobre este, a veces, maravilloso deporte. Un saudiño jefe.