Meier, Alex Zülle, Laurent Brochard, Christophe Moreau y Laurent Dufaux se retorcían de dolor mientras que la policía francesa metía los dedos en su culo en busca de pruebas que confirmasen el dopaje. Corría veloz un abrumador julio del 98 y el caso Festina estallaba en pleno Tour de Francia. Durante varios días el último gran ídolo, Virenque, negó la evidencia y proclamó al mundo su inocencia. En vano.
Francia, como un pecador impenitente, parece no recordar ya sus culpas. El objetivo: Oscar Pereiro. Lo normal -que el Tour 2006 sea para Oscar Pereiro tras el positivo por testosterona de Landis camino de Morzine- se convierte ahora en anormal. Aquel día el americano reventó el tour… y la máquina de control. Ahora, cinco meses después de aquel escándalo, Francia apunta de nuevo hacia nuestro deporte. Y con su habitual estilo… tira a dar. ¿El pecado de Oscar Pereiro? Tratarse contra el asma que padece. Según Le Monde, Pereiro dio positivo por salbutamol, un producto usado contra el asma, en la 14ª y en la 16ª etapa de la ronda francesa. Para formular la acusación el diario francés cita fuentes propias. Algún día alguien tendrá que explicar qué significa fuentes propias cuando se acusa a una persona de dopaje. Porque, que nadie lo olvide, acusar de dopaje es acusar a alguien de hacer trampas, de ingerir sustancias perjudiciales para la salud extralimitando las barreras del cuerpo humano. Es engañarse a sí mismo y a los demás. Y resulta que una acusación así se expone aludiendo a fuentes propias.
Por desgracia el caso no es nuevo. No es la primera vez ni será la última que desde Francia se quiere imputar en algún escándalo a los deportistas españoles que triunfan en las competiciones que ellos organizan. ¿Se acuerdan del tour del 94? El cuarto tour de Miguel Induráin. Su médico declaró por escrito antes del control sobre el uso de ventolín para el asma, tal como exigía la reglamentación. Obviamente, el control de la muestra registró restos de salbutamol en la orina. Nada que ocultar. ¿Y qué hizo Francia? Intentar sancionar a Miguel. Muy original si no fuese porque ya lo habían intentado antes con Perico Delgado después de que este se alzase con la victoria final en el Tour del 88. En el caso de Miguel, la Federación Francesa de Ciclismo hubo de rectificar y exculpó al navarro, que contaba con el respaldo de la UCI. ¿Y en el caso de Perico? Lo mismo. Inocente. ¿Y en el de Oscar Pereiro? ¿Qué va a pasar? Lo mismo. Lo mismo de siempre.

Lo mismo que cuando intentaron implicar a Rafa Nadal. Aunque en el caso del tenista mallorquín fueron más originales. Al menos en lo que al medio de comunicación escogido se refiere. Le Monde le cedió el protagonismo a Le journal du Dimanche quien no dudó en atacar al maraconí. Acusación absurda si se considera que Rafa se sometió en 2005, año de la polémica, a 8 controles de orina por sorpresa durante todo Roland Garrós. Además, el día de la final se le realizó un control de sangre, igual que a su rival, el argentino Mariano Puerta. ¿Y qué pasó? Que quien dio positivo fue Puerta. ¿Alguna acusación hacia el argentino de la prensa francesa? Ninguna ¿Y hacia Rafa? Todas.
Tantas y tan falsas como las vertidas sobre los maratonianos españoles tras el europeo de Helsinki. En aquella ocasión la envidia volvió a enloquecer a la prensa del país vecino. Oro, plata y bronce: Martín Fiz, Diego García, Alberto Juzgado. Demasiado metal para los españoles. Demasiada envidia que ocultar. Un año después, el oro del campeonato del mundo celebrado en Goteburgo fue también para Martín fiz y dos temporadas más tarde le sucedía Abel Antón. En el 99 repetía Antón, el gallego Alejandro Gómez se convertía en el mejor debutante de siempre, el Príncipe de Asturias iba para el equipo de Atenas 97… ¿Y qué hacían los maratonianos franceses mientras tanto? Nada. ¿Y su prensa? Lo de siempre. Insinuar, acusar basándose en fuentes propias, difamar. Ninguno de los atletas citados dio jamás positivo salvo en las ilusorias páginas de la prensa francesa.

Y así podríamos seguir. Pero no merece la pena. Como dijo Ramón y Cajal, “de todas las reacciones posibles a una injuria, la más hábil y económica es el silencio”. Mejor que sean ellos los que hablen y organicen, como la puta que pone la cama. Nosotros callamos a la espera del verano. Entonces, sobre su lecho, volveremos a robarles los triunfos.       


One Response to “HABLAR POR HABLAR”  

  1. 1 Un viejo amigo

    Querido amigo y colega,
    empiezas pisando fuerte el año. Es tu primer artículo de este 2007…y vas muy, muy fuerte contra los franceses. Aunque esto debía ser un blog de fútbol, supongo que como buen galego deportista y polémico no has podido evitar centrarte en el tema de moda y defender a tu paisano. Y además, con datos, muchos datos, cosa que se agradece y, de esta manera, no parece como “fuentes propias” tuyas.
    Sigues en tu estilo, punzante y dando en el blanco que quieres, pero mediante rodeos, con diplomacia. En fin, como siempre has hecho. No puedes disimular tu enfado, pero lo disfrazas con datos.
    ¡Aún me río pensando en tu cara cuando has visto hoy en el periódico lo de Pereiro!
    En fin, ánimo y a seguir escribiendo…

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